La distribución de la renta es la manera en que se asignan los recursos en los distintos estratos socio-económicos. En general, e independientemente de cómo se obtengan las rentas, su reparto es desigual.
Esta distribución puede ser analizada con diferentes enfoques:
Curva de Lorenz: el área de a mide el coeficiente de Gini.
La herramienta usada para medir la distribución del ingreso es la Curva de Lorenz:
En ella se colocan en el eje de abcisas la cantidad de población ordenada por su renta, y en el de ordenadas la renta. La situación ideal sería una línea recta, que indicaría la igualdad de reparto. Per ende, cuanto mayor sea el semicírculo que separa la curva de la recta, mayor es la desigualdad. Este área se llama área de concentración, y se mide con el Coeficiente de Gini, que oscila entre 0 y 1: 0 indica la máxima distribución y 1 la máxima concentración.
En el sistema neoliberal existe una pugna ideológica respecto a si el mercado puede regularse solo y distribuir de manera equilibrada la riqueza de un país o si deben intervenir agentes externos a él, es decir si el Estado debe dictar sus normas. Detrás de esta discusión está la desigualdad social, que en ciertos países es un tema sensible en la relación entre las élites y el resto de la población.
Existe consenso, a pesar del fuerte tenor de las discusiones al respecto, en que la educación es un factor de relevancia extraordinaria para promover la movilidad social y con esto, superar gradualmente la desigualdad.
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